PALIQUE (2018) Sala FAR

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Y son sus bodegones el punto de enlace rutinario                                                                             
entre los dos mundos de realismo e impresionismo,                                                                         
en los que encuentra don Frasco el equilibrio                                                                                   
emocional, digamos, la síntesis de su arte
    

- Osiris Delgado

Palique es una conversación, enfocada principalmente en temas cotidianos que pertenecen a lo que ocurre o se hace de forma habitual. Ante ustedes, presento mis charlas visuales con el Maestro Francisco Oller y Cestero. Dialogo con sus bodegones, un género que Oller cultivó entre 1869 y 1914, así como también con su obra cumbre El velorio (1893). Partiendo de sus composiciones, asumo el reto de encontrar los mismos objetos y frutas, abundantes en aquel entonces. Mediante la perseverancia y la creatividad he logrado revivir las creaciones del Maestro decimonónico. Es esa pasión por volver a dar existencia a aquello que se conoce igualmente como naturaleza muerta, y por entender las diferencias y similitudes entre el ayer y el hoy, lo que me ha ayudado a comprender su obra a plenitud y a descubrir nuevas posibilidades. Las conversaciones que hemos sostenido en silencio me han llevado a entender quién soy. Soy caribeño. Los colores que me rodean me definen, el aroma de la tierra acompaña mis visiones.

En este Palique algunas piezas presentan una apropiación literal de las pinturas de Oller, las que intervengo y actualizo mediante el uso de medios y procesos del siglo XXI. Otras, las transformo y las personalizo incluyendo objetos cotidianos de nuestro entorno contemporáneo, con marcada intención social.  El método de creación de las obras que componen esta exposición nace de una fotografía de un arreglo de frutas y objetos. Dicha imagen se imprime con pigmentos digitales sobre una superficie que permite su transferencia a una plancha de acero inoxidable que he intervenido anteriormente con pintura de aerosol. Una vez realizada la transferencia, la obra se trabaja con resina y eventualmente se pule hasta crear un efecto satinado. Mi proceso combina el realismo de la fotografía con la soltura del color aplicado con spray, que es mi interpretación del impresionismo.

Desde la investigación y estudio de los lienzos del siglo XIX hasta la culminación de cada una de estas obras, solo ha existido admiración y la intención de rendirle homenaje al padre de la pintura moderna de nuestro país. En mi arte como en mi vida busco constantemente el balance. Para mí, estos bodegones son el encuentro de dos mundos, ambos importantes, donde la tradición y la actualidad conviven en armonía.